




Por los años sesenta, empezó a verse en Valencia, en las vallas comerciales una pregunta que nos tenía a todos en expectación.
¿Se llama usted Ernesto?
Naturalmente empezaron a salir bulos y personas que se decían cercanas a los que habían puesto los anuncios en las vallas.
Se decía que estaban buscando a una persona de la que solo se conocía el nombre.
Otros estaban seguros que era el anuncio de una película americana y que tenía este título.
Los que se llamaban Ernesto estaban tan contentos pensando que fuera lo que fuera algo les tocaría.
Los que no se llamaban de este modo se mortificaban pensando en la suerte de los que tenían este nombre.
Pasaban los días y cuando pasábamos por las calles, siempre se nos iba la mirada a las malditas vallas que repetían su sonsonete...
¿Se llama usted Ernesto?
Durante unas semanas todo el mundo se olvidó un poco del fútbol o los toros y en los bares se repetía el nombre de Ernesto con mucha frecuencia.
- Xe Cabut, a ti si que te diuen Ernesto. (Che, Cabezón a ti si que te llaman Ernesto).
- Me han filtrado que hay una herencia por medio. Un millonario que ha querido repartir sus millones entre los que se llaman como él. Decía Blas el del Bar Sol a sus clientes.
- ¡Xe vesten a fer la ma!, ¡Tu no saps res de res ! (¡Che vete a hacer puñetas !, ¡Tú no sabes nada de nada!).
[En Valencia es normal en una conversación hablar en Valenciano y Castellano, cada uno habla como le resulta más cómodo].
Y la comunidad hervía con la fatídica preguntita ... ¿Se llama usted Ernesto?
Y por fin tuvimos la solución. Un día nos levantamos y en las vallas se había sustituido la pregunta por la respuesta...
NO, PERO TOMO CHOLECK
[El Choleck es un batido de vainilla o chocolate]
Fin del misterio.
Otra propaganda que se hizo famosa en Valencia era la de una casa de muebles (Pallardó). La verdad es que no se si fue de verdad o era un bulo que corría, pero todo el mundo andaba enseñándoles a sus periquitos a decir...
- Fiúúúuu Fiúúúúu, el que pita es Pallardó.
Decían que pagaban una cantidad considerable al que consiguiera que su periquito dijera eso y que le comprarían al perico propagandista.
¿Y quien no se acuerda de una cancioncita que puso de moda Muebles Peris?
- Tener una casita, para descansar y que mi maridito pueda allí fumar. Quiero, Muebles Peris, que son ideal, pues los Muebles Peris (Tachin tatachin, tarachin) no tienen rival. Muebles Peris, Roteros, 14 Valencia.
Francisco Oltra Mollá
El futuro imperfecto 2: Tres historias.
...de un futuro más que probable. Tres épocas de ese futuro que nos espera y que pensamos que ya es imposible el poder cambiar. Un futuro cercano en el que todavía puede quedar algo que destruir, un futuro siguiente en el que los bionicos ya nos habrán superado y otro en el que, quizás, la tierra no sea este planeta.
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